Formando a la próxima generación en Camboya

20 de mayo, 2026 • Camboya

Un niño que recibió una caja de regalos de Operation Christmas Child y que participa en nuestro curso de discipulado enseña hoy a otros niños las mismas 12 lecciones bíblicas que transformaron su vida.

Sann* busca seguir a Cristo y trabaja activamente para multiplicar el número de creyentes a su alrededor. Esto ha sido así desde que se graduó de La Gran Aventura a los 10 años.

Pero gran parte de la vida del joven evangelista, antes de eso, estuvo marcada por el dolor. Para evitarle los problemas de un hogar disfuncional, su madre lo envió a vivir con un pastor de una iglesia local. Allí encontró estabilidad, esperanza y amor, y comenzó a conocer a un Salvador que podía brindarle todo eso por la eternidad.

Sann interacts with a student of The Greatest Journey over his workbook

Aunque nunca quiso ser maestro, Sann (a la derecha) hoy encuentra gran alegría en enseñar a jóvenes camboyanos las 12 lecciones de La Gran Aventura.

Cuando Sann cumplió 8 años, recibió una caja de regalos de Operation Christmas Child repleta de regalos que le hicieron sonreír, pero una invitación al programa de discipulado de Samaritan's Purse, La Gran Aventura, cambió el rumbo de su vida para siempre, ya que Dios le abrió la mente a una nueva oportunidad de ministerio.

“Una vez que comencé las clases de La Gran Aventura y empecé a asistir con regularidad, me sentí más entusiasmado y apasionado por la Palabra y por el Señor debido a las cosas que estaba aprendiendo”, dijo Sann.

Seguir el llamado de Cristo

La Gran Aventura Aventura fue el punto decisivo en su vida, y ahí se comprometió y comprendió lo que significaba ser cristiano. Pronto quiso que otros niños también experimentaran esta transformación. Ahora, a sus 21 años, Sann ha dedicado los últimos 11 años de su vida a impartir estas clases.

"La Gran Aventura y Operation Christmas Child me han cambiado”, dijo Sann. “No puedo dejar de discipular a otros, de enseñarles y de ayudar a estos niños a crecer en el Señor”.

Aunque nunca quiso ser maestro, ahora reconoce su labor como una bendición inmensa: la oportunidad de llegar a los niños desde pequeños y guiarlos hacia Jesús. Considera un privilegio y una vocación rescatar a los niños de situaciones desesperadas y brindarles esperanza.

Chea prays in The Greatest Journey class

“Antes de comenzar La Gran Aventura, sabía que Jesús es el Salvador del mundo, pero a través de estas lecciones aprendí a ser audaz y valiente para hablarles a otros sobre Jesús”, dijo Chea (en el centro).

“Mi oración ha sido que los niños de Camboya, no solo aquí, sino de toda Camboya, se levanten y se conviertan en la próxima generación [de discípulos]”, dijo Sann. “Pienso en el versículo de la Biblia (Lucas 10:2) que dice que la cosecha está lista y madura, pero aún no hay nadie preparado para ir a cosecharla. Mi objetivo es motivarlos y prepararlos para que sean ellos quienes recojan esa cosecha”.

Reconociendo la influencia inolvidable de un maestro

Lo más importante que quiere que un niño se lleve de esta experiencia es una relación con Cristo, pero también la importancia de una buena relación con un maestro gracias a su propia historia.

“Mi maestra se llamaba Sok*, y me enseñó desde que era muy pequeño, y la llamo mamá porque me cuidó como si fuera su propio hijo”, dijo.

Gracias a Sok, cuando Sann se graduó de La Gran Aventura a los 10 años, comenzó a dar clases de inmediato. Cree firmemente que nunca se es demasiado joven para enseñar. Una de las cosas que más disfruta es animar a sus alumnos a asumir roles de liderazgo y a guiar a otros. Por ejemplo, le pidió a Dara* que lo ayudara a dirigir esta clase.

“Desde que asisto a La Gran Aventura siento que he podido conocer más a Dios y reafirmar mi fe”, dijo Dara. “También me siento segura al compartir la Palabra y el Evangelio con otras personas”.

Sann vio algo especial en Dara, y explicó que su sabiduría y fe iban más allá de sus 13 años.

Chea and Dara hold up their student workbooks

Chea y Dara, alumnas de las clases de Sann en La Gran Aventura, muestran con orgullo los cuadernos de trabajo que refuerzan las lecciones bíblicas en sus jóvenes corazones.

“Mi versículo favorito es Génesis 1:27: ‘Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios; varón y hembra los creó’, porque muestra el poder de Dios y cómo fue capaz de crearnos de la nada”, dijo Dara.

Compartiendo la esperanza del Evangelio

Sann sabe a qué se enfrentarán sus alumnos si siguen a Jesús: a menudo, el rechazo de los demás y la presión para que no vayan a la iglesia. Se esfuerza por prepararlos para que mantengan su fe contra viento y marea y encuentren el valor para compartirla con amigos y familiares.

“Antes de comenzar La Gran Aventura, sabía que Jesús es el Salvador del mundo, pero gracias a estas lecciones aprendí a ser audaz y a tener el valor de hablarles a otros sobre Jesús”, dijo Chea*, una estudiante de la clase de Sann.

The Greatest Journey teacher with his student

Sann enseña a estudiantes como Chea cómo seguir a Cristo durante toda la vida.

Cuando estos niños llegan a su clase, a menudo cargan con el peso de las dificultades y las adversidades, pero a lo largo del programa él ve su transformación y la atribuye a Jesús. Sabe que la mayoría de las personas que preparan cajas de regalos nunca pondrán un pie en su aula, pero desearía que pudieran comprender el increíble impacto que una sola caja tiene en esta comunidad.

“Sepan que gracias a su caja de regalos y a lo que han hecho, hay sonrisas en los rostros de los niños”, dijo Sann. “La alegría, las risas, ver su felicidad, es gracias a que ustedes han podido bendecirlos”.

Por favor, ora para que cada una de las millones de cajas de regalos entregadas este año muestre a un niño el amor de Dios y que muchos de estos niños participen en La Gran Aventura y se conviertan en seguidores de Jesús para toda la vida.

*Nombre cambiado por seguridad

APOYO
Operation Christmas Child A través de Operation Christmas Child, Samaritan's Purse está compartiendo las Buenas Nuevas de Jesucristo con millones de niños en más de 100 países cada año. Muchos de estos niños nunca han recibido un regalo o escuchado sobre el verdadero significado de la Navidad, hasta que abren sus cajas de regalos de una persona como tú. Algunas personas no pueden dar los $10 por caja que solicitamos para los costos de envío. Pero si adoptas una caja, puedes colaborar con ellos en enviar el Evangelio y ayudar "a fin que seas para salvación hasta lo último de la tierra"(Hechos 13:47, RVR1995).

Operation Christmas Child 013477
Adopta una caja: $10 | Adopta un Cartón de 15 cajas: $150
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