Consuelo tras la tormenta

Consuelo tras la tormenta


Querido Amigo:

En mi rol como el presidente de Samaritan’s Purse he pasado más de 40 años viendo de primera mano el susto, la pérdida, el dolor, el duelo, la sorpresa y el desánimo que los desastres —tanto naturales como provocados por los hombres— dejan atrás. He dedicado mi vida a responder a estos eventos que cambian vidas, guiando a nuestro ministerio para ofrecer alivio físico y espiritual a los sobrevivientes, haciendo esto en el nombre de Jesús.

Los desastres seguirán sucediendo. Podemos estar seguros de que, al transitar por esta vida, enfrentaremos tormentas, que traerán dolor y pérdida; tormentas que nos dejarán dolidos, con vidas rotas y esperanzas destrozadas; tormentas que transformarán nuestros sueños más brillantes en nuestras peores pesadillas.

Estos eventos tan difíciles nos recuerdan que somos pequeños y vulnerables, comparados con las fuerzas de la naturaleza tan impredecibles e incontrolables. Nos recuerdan la brevedad de la vida y la urgencia de asegurarnos que estamos preparados para presentarnos delante de Dios en cualquier momento.

No debemos pensar en lo que las tormentas pueden destruir sino en lo que dura para siempre: la imagen de la Cruz que se extiende por los siglos y por las épocas hasta el día de hoy, recordándoos del amor de Dios para la humanidad.

Es el amor descrito en Juan 3:16: “Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna”.

Amigo, Dios te ama tanto que quiere que tú pases la eternidad con Él en el cielo. Por esa razón Jesucristo, el Hijo de Dios, vino al mundo, para quitar nuestros pecados. Lo hizo al tomar sobre Sí mismo el castigo que tú y yo merecíamos mediante su muerte en la Cruz. Pero Jesús no se quedó en la cruz. Dios lo levantó de los muertos, y su resurrección nos da esperanza, esperanza para esta vida y esperanza más a allá de la muerte.

El amor de Dios es más fuerte que el pecado, más fuerte que la misma muerte, y más fuerte que cualquier tormenta que puedas enfrentar.

La pregunta para nosotros en este asunto es: ¿Dónde está el fundamento de mi vida?

¿Está tu vida construida sobre la Roca sólida que resistirá los vientos, las lluvias y las inundaciones del tiempo? Esa Roca, ese fundamento seguro, es Jesucristo. No hay tormenta que Él no pueda controlar, conquistar o ayudarnos a atravesar, porque Él es el Dios viviente.

Que Dios te bendiga.

Sinceramente,

Franklin Graham
Presidente, Samaritan’s Purse


 


 

CONSTRUYE SOBRE LA ROCA: Sigue el camino de Romanos para salvación

Toda persona es pecadora, por naturaleza y por elección.
Pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios. —Romanos 3:23

Jesucristo es la fuente y provisión de vida eterna.
Porque la paga del pecado es muerte, mientras que la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor. —Romanos 6:23

Dios muestra Su amor por nosotros por medio de Cristo.
Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros. —Romanos 5:8

Debemos poner nuestra fe en Jesús como Salvador y Señor.
Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para ser justificado, pero con la boca se confiesa para ser salvo. —Romanos 10:9-10

La salvación es algo de lo que podemos estar seguros.
Porque «todo el que invoque el nombre del Señor será salvo». —Romanos 10:13

 

¿QUISIERAS RECIBIR A JESUCRISTO AHORA?

Puedes hacer una oración como esta desde tu corazón: Querido Dios: sé que soy un pecador. Quiero dejar mis pecados y pedir tu perdón. Creo que Jesucristo es Tu Hijo. Creo que murió por mis pecados y que lo resucitaste a vida. Quiero que Él venga a mi corazón y tome el control de mi vida. Quiero confiar en Jesús como mi Salvador y seguirlo como mi Señor desde este día en adelante. En el nombre de Jesús, amén.

 

Si has recibido a Jesucristo:

Por favor usa el formulario más abajo y cuéntanos sobre tu decisión. Quisiéramos enviarte material que te ayudará a crecer como cristiano.
O puedes escribirnos a nuestra dirección listada abajo.

CRECIENDO EN CRISTO: Siguientes pasos

Dios quiere que nos dediquemos a amarle y seguirlo.
El Señor recorre con su mirada toda la tierra, y está listo para ayudar a quienes le son fieles. —2 Crónicas 16:9

No podemos hacerlo solos: el Señor es nuestro guía.
Al que puede hacer muchísimo más que todo lo que podamos imaginarnos o pedir, por el poder que obra eficazmente en nosotros, ¡a él sea la gloria en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones, por los siglos de los siglos! Amén. —Efesios 3:20-21

Podemos confiar que Dios nos fortalecerá y nos guiará conforme a Su voluntad.
Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa. —Isaías 41:10

La oración es la forma de comunicarnos con Dios.
Esta es la confianza que tenemos al acercarnos a Dios: que, si pedimos conforme a su voluntad, él nos oye. —1 Juan 5:14

Dios es fiel y estará siempre con nosotros.
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece… Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús. —Filipenses 4:13, 19

Dios quiere que crezcamos en nuestra fe.
Por último, fortalézcanse con el gran poder del Señor. —Efesios 6:10

Los tiempos difíciles pueden venir a este mundo, pero Dios nos promete una eternidad con Él.
Así que no pierdan la confianza, porque esta será grandemente recompensada. Ustedes necesitan perseverar para que, después de haber cumplido la voluntad de Dios, reciban lo que él ha prometido. —Hebreos 10:35-36

Contar a otros de Jesús no siempre es fácil, pero es la cosa más importante que podemos decir.
El mensaje de la cruz es una locura para los que se pierden; en cambio, para los que se salvan, es decir, para nosotros, este mensaje es el poder de Dios. —1 Corintios 1:18

 

Porque tú has sido, en su angustia, un baluarte para el desvalido, un refugio para el necesitado, un resguardo contra la tormenta, una sombra contra el calor. —Isaías 25:4a

 


 

Formulario de contacto de Consuelo tras la Tormenta


O puedes escribirnos a:


Samaritan’s Purse
Attn: Decisions
P.O. Box 3000
Boone, NC 28607



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