Fe durante la tormenta en Jamaica

noviembre 7, 2025 • Jamaica

En Jamaica, los pacientes alaban a Dios cuando Samaritan’s Purse les brinda la atención esencial en nuestro Hospital Móvil de Emergencias después del huracán Melissa.

Mientras Samaritan’s Purse sigue respondiendo y trabajando junto con las iglesias locales para cubrir las necesidades de la gente que sufre, los equipos médicos y quirúrgicos de nuestro Hospital Móvil de Emergencias comenzaron a atender a los pacientes el 5 de noviembre.

Ha sido una carrera contra el tiempo ayudar a las personas que viven en las comunidades incomunicadas por la tormenta. Como la mayoría de las edificaciones de la comunidad, el hospital local de Black River ahora está hecho pedazos, y ha dejado a la población con una necesidad desesperada de atención médica.

Los miembros del equipo aceleran el ingreso de un paciente al Hospital Móvil de Emergencias de Samaritan’s Purse en Black River.

Los miembros del equipo aceleran el ingreso de un paciente al Hospital Móvil de Emergencias de Samaritan’s Purse en Black River.

Apenas en los primeros dos días, nuestros equipos médicos atendieron a más de 75 pacientes, realizando cirugías, arreglando fracturas y vendando heridas. El personal de salud también está compartiendo el amor y la esperanza de Jesucristo con los enfermos y los heridos y sus seres queridos.

“He tenido muchos pacientes que dicen que su casa fue destruida por el viento, sus medicamentos también volaron. No les quedan recetas. Estamos tratando de cubrir sus necesidades”, dijo el Dr. Joe Lamb, médico de Nuestro equipo de respuesta para asistencia en caso de desastres (DART) que presta servicios en el Hospital Móvil de Emergencias.

Dr. Joe Lamb, a longtime DART physician with Samaritan's Purse, encourages an elderly patient brought in the first day of operation at the field hospital.

El Dr. Joe Lamb, un médico que acompaña desde hace muchos años el DART de Samaritan’s Purse, anima a un paciente anciano que llegó el primer día de funcionamiento del hospital móvil.

Gozo y paz indescriptibles

Una mujer llamada Jennifer fue una de las primeras pacientes en llegar a la puerta, pero no vino caminando sino en silla de ruedas, su pie cuidadosamente envuelto con una venda. Era una herida vieja que había empeorado con el tiempo y la falta de atención.

Jennifer expresses gratitude to a Samaritan’s Purse team member after receiving care.

Jennifer sonríe agradeciendo a la enfermera de Samaritan’s Purse que cuidó su pie lastimado en el Hospital Móvil de Emergencias.

Aun frente a la posibilidad de perder su pie por causa de la infección, ella siguió manteniendo su sonrisa mientras decía una y otra vez: “Damos gracias a Dios. Damos las gracias, y los amamos. Estaré agradecida con todos los que vengan a ayudar al pueblo de Jamaica”.

Cuando estaba yéndose del hospital, con la confianza de que su pie se sanaría completamente, le preguntamos por su gozo inexplicable, teniendo en cuenta todo lo que todavía tiene que soportar después de esta tormenta, y ella citó un versículo bíblico que muchos conocen: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna” (Juan 3:16).

Durante la tormenta acogió a sus vecinos, pensando que su casa elevada sería segura contra la inundación. Pero su techo no pudo contra los vientos de 185 mph (300 km/h), que desgarraron la costa occidental de la isla.

“Muchísimas personas perdieron su casa, su negocio. Si lo vieran, se echarían a llorar. Algunos no tienen dónde ir”, dijo Jennifer.

Lasbourne Ricketts es una de esas personas que se quedó sin hogar después de la tormenta.

Lasbourne Ricketts meets with medical staff.

Lasbourne Ricketts se encuentra con el personal sanitario de Samaritan’s Purse después de haber perdido su hogar y el acceso a la atención habitual por la tormenta.

Él intentó llegar al hospital local para recibir su tratamiento de rutina por una enfermedad crónica. Lo único que encontró fue un campo de escombros donde había estado el establecimiento. Sin ningún acceso a la atención médica no sabía qué hacer, hasta que nuestro hospital móvil comenzó a recibir pacientes. Se fue con una gran sonrisa, rebosante de gratitud y cubierto en oración.

Muchos de los pacientes que visitan nuestro hospital son como Lasbourne. Dependen de la atención médica periódica y de un acceso confiable a los medicamentos.

Donna, una mujer diabética de 59 años y residente de Black River, recurrió a nosotros con la esperanza de que tendríamos medicamentos. Jamás había visto una tormenta como esta. Es solo por la gracia de Dios, dijo, que hoy está viva.

Medical staff members meet with Donna and Lasbourne before treatment.

El cuerpo médico de Samaritan’s Purse se reúne con Donna, habitante de larga data de Black River, mientras ella busca medicamentos y apoyo tras la tormenta.

“Él nos protegió. Por eso tienen que creer en Él y ser fuertes. Tienen que aferrarse a Jesús cuando estén en medio de la tormenta. Le damos gracias a Dios por estar aquí esta mañana”, dijo Donna.

Nuestros pacientes están orgullosos de su cultura y de su fe; eso hace que nuestro hospital esté lleno de oraciones y de agradecimiento por la mano protectora de Dios.

Tratar los traumas después de la tormenta

La atención médica no puede sanar todas las heridas que dejó el huracán Melissa; muchas se tratan de mucho más que cortes físicos y propician increíbles oportunidades evangelísticas para nuestros médicos. Atender a un paciente puede ser algo rápido; a veces, menos de una hora, pero tiene un impacto eterno.

Samaritan’s Purse medical staff treat storm-related injuries inside the Emergency Field Hospital.

Los médicos y las enfermeras de Samaritan’s Purse tratan las heridas relacionadas con la tormenta y comparten el amor de Cristo con los pacientes, dentro del Hospital Móvil de Emergencias.

“Siempre trato de recordarme a mí mismo, y de recordárselo a los pacientes, que yo no soy el que sana. Jesús es el Sanador y el Gran Médico”, dijo el Dr. Lamb. “Nosotros acudimos a Él en busca de sanidad, y solo somos Sus manos y Sus pies. Como sea que participemos en Su plan, eso es lo que hacemos”.

Por favor, continúa orando por nuestros equipos médicos, nuestro personal de DART, y para que las iglesias locales y el pueblo de Jamaica experimenten el amor de Dios en medio de su dolor. Para una cobertura permanente de esta respuesta, visita el sitio samaritanspurse.org/melissa.

APOYO
Ayuda por el huracán Melissa Samaritan's Purse está respondiendo a la devastación desatada en Jamaica por el huracán Melissa. Transportamos en avión un Hospital Móvil de Emergencias para la isla, y estamos atendiendo a decenas de pacientes por día en la desolada localidad costera de Black River. Los equipos médicos móviles también se ocupan de quienes están en las zonas más remotas. Varios vuelos han llevado más de 500 000 libras (227 000 kilos) de suministros de socorro a la isla, que incluyen: sistemas comunitarios de agua, filtros para uso doméstico, lámparas solares, kits de higiene, insumos médicos, elementos de cocina, lona para refugios, entre otras cosas.

Ayuda por el huracán Melissa 014078
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