Propietarios bendecidos por un amor y una ayuda del tamaño de Texas

marzo 9, 2026 • United States

Familias de una ciudad de Texas devastada por la inundación son nuevamente recibidas en casa y alaban a Dios por Su amor y Su provisión, demostrados a través de Samaritan’s Purse.

En el Centro-oeste de Texas, la ciudad de San Ángelo se emplaza junto a la frontera norte del Desierto de Chihuahua, una región semiárida que es propensa a las olas de calor, las sequías y los incendios forestales. Pero en la madrugada del 4 de julio de 2025, la zona fue inundada por 15 pulgadas (245 mililitros) de lluvia —casi el valor anual— en apenas unas horas. El suelo llano y rocoso no pudo absorber la lluvia torrencial lo suficientemente rápido, lo cual resultó en una gran inundación que dañó o destruyó cientos de casas.

San Angelo residents Fernando and Lupita Aguirre were welcomed home by Samaritan's Purse staff and volunteers.

Los residentes de San Ángelo, Fernando y Lupita Aguirre, fueron bienvenidos a casa por el personal y los voluntarios de Samaritan’s Purse.

Los residentes de San Ángelo, Fernando y Lupita Aguirre, experimentarían una gran pérdida, pero también el gran amor de Dios a consecuencia de la tormenta. Sus corazones serían transformados con una vida nueva en Jesucristo.

Un diluvio destructivo en el desierto

El 3 de julio, se habían ido a dormir tarde, con el sonido de una lluvia intensa, y se despertaron pocas horas después con un panorama que nunca podrían haber imaginado en esa zona proclive a la sequía: tres pies de agua que entraba a raudales en su casa móvil.

“Teníamos mucho miedo”, contó Fernando. “El cielorraso empezó a caerse y el piso, a hacerse pedazos. Los cables eléctricos estaban expuestos y estallaban. Miré afuera y vi a nuestros dos perros flotando en el jardín trasero. Nuestra cochera fue arrasada. Intenté abrir la puerta delantera, pero el agua era demasiado fuerte. No podíamos salir, y el agua subía. Luego, comenzó a entrar por las ventanas. Agarré una sierra y empecé a abrir un agujero en la puerta, pero eso empeoró las cosas porque entró más agua al interior. Finalmente, sí logramos abrir la puerta y, en ese momento, algunos policías y bomberos llegaron y nos rescataron”.

La pareja aceptó a Jesucristo como su Señor y Salvador durante nuestro trabajo en su propiedad.

La pareja aceptó a Jesucristo como su Señor y Salvador durante nuestro trabajo en su propiedad.

Tres días después, luego de que el agua retrocedió, Fernando y Lupita regresaron a su casa y descubrieron que habían perdido todo. Sin embargo, como no tenían dónde ir, se quedaron en su casa en ruinas durante los dos meses siguientes: sin electricidad, con los muebles empapados, una parte del techo y las paredes ennegrecidas por el moho que creció rápido. “Adentro, la temperatura llegaba a los 120 grados, y había toneladas de mosquitos”, dijo Fernando. “Era horrible vivir ahí”.

Esperanza por primera vez desde la tormenta

Luego de soportar semanas de penurias, la pareja se puso en contacto con Samaritan’s Purse en una iglesia local que servía como base de operaciones en la región.

Después de nuestra fase de auxilio durante los días y las semanas posteriores a la tormenta, nos quedamos en la zona para servir a las familias que todavía sufrían por no tener una casa habitable. Pudimos ayudar a asegurarles a los Aguirre un lugar temporal para vivir y les informamos que les habían aprobado la entrega de una casa móvil nueva a través de nuestro programa U.S. Rebuilds.

Personal y voluntarios reunidos para orar por su hogar y por la región que todavía está recuperando de la inundación.

Personal y voluntarios reunidos para orar por su hogar y por la región que todavía está recuperando de la inundación.

“Por primera vez, tuvimos esperanza”, dijo Fernando.

Avanzando rápidamente algunos meses, y la situación de Fernando y Lupita les dio motivos para celebrar.

A fines de febrero, el personal y los voluntarios de Samaritan’s Purse se reunieron con Fernando y Lupita para entregarles las llaves de su nuevo hogar durante la dedicación de la propiedad donde su antigua casa rodante se había inundado sin posibilidad de reparación.

“Dios es real. Jesús nos ha bendecido con esta casa maravillosa”, dijo Fernando. “Esperamos poder estar para otros como Samaritan’s Purse lo estuvo para nosotros. Nunca esperamos un corazón tan generoso como este. ¡Amamos a Samaritan’s Purse!”.

Aún más importante que su casa nueva, Fernando y Lupita llegaron a conocer a Jesucristo cuando escucharon el Evangelio que les compartieron las personas que les demostraron el amor de Dios con palabras y con hechos. Hace poco, fueron bautizados en nuestra iglesia anfitriona, PaulAnn Baptist, en San Ángelo.

“Le entregué mi vida a Dios”, dijo Lupita. “Soy una persona nueva”. Fernando se sumó a ese pensamiento: “Sí, le entregamos nuestra vida a Jesús. Es lo mejor que podíamos hacer con nuestra vida. Ahora podemos olvidar el pasado. Ahora vivimos para Dios”.

Me deja sin aliento

Cinco millas al norte de la casa de los Aguirre, Sulema López finalmente ha vuelto a casa, también. Los voluntarios de las tareas de reconstrucción de Samaritan’s Purse pudieron reparar su casa duramente dañada por las inundaciones, y celebraron su regreso dándole una bienvenida.

Sulema Lopez was grateful to be home again in a house repaired by Samaritan's Purse volunteers.

Sulema López se mostró agradecida de volver a casa, a su vivienda reparada por los voluntarios de Samaritan’s Purse.

Luego de vivir con sus parientes durante los últimos ocho meses, Sulema caminó por su casa recientemente restaurada. “Por fin estoy en casa”, dijo ella. “Me deja sin aliento. ¡Me encanta!”.

Ella también se quedó sin aliento cuando se despertó temprano el pasado 4 de julio, por unos gritos que llegaban de afuera.

“Abrí la puerta de adelante y vi el agua de la inundación en mi jardín delantero, y a una mujer atrapada en su auto en la calle”, relató Sulema. “El agua llegaba hasta sus ventanillas. No podía abrir la puerta. Gritaba pidiendo ayuda”.

La calle que pasa frente a la casa de Sulema se había transformado en una corriente de agua alta y rápida, que le impedía a Sulema acercarse al auto. Rápidamente, subió a un terreno más elevado en un jardín cercano y le lanzó a la mujer atrapada una manguera resistente de jardín.

Además de las llaves, los propietarios reciben una Biblia especial firmada por el equipo, y una factura que dice “Pagada por completo” para recordarles cómo la sangre de Jesús derramada en la cruz cubre la deuda del pecado.

Además de las llaves, los propietarios reciben una Biblia especial firmada por el equipo, y una factura que dice “Pagada por completo” para recordarles cómo la sangre de Jesús derramada en la cruz cubre la deuda del pecado.

La mujer escapó por la ventanilla del lado del conductor y se sujetó fuerte mientras Sulema y un vecino la arrastraron hasta que estuvo a salvo. Para cuando Sulema corrió a su casa para ver cómo estaba, el agua entraba por debajo de la puerta principal y se filtraba por la base de las paredes. Llamó a su mamá y a su hermana, y les dijo que trataría de nadar hacia ellas, que estaban a tres millas (cinco kilómetros) de allí. Levantó a su perro Rocky, de 11 kilos, y se adentró en la crecida.

Durante las tres horas siguientes, Sulema nadó con Rocky por la correntada que seguía creciendo. Agotada, por fin pudo hacer pie en una vereda, pero se salió de ella, cayó de rodillas y no pudo ponerse levantarse otra vez.


“Pensé: ‘No lo lograré’”, relató ella. “‘La corriente es demasiado fuerte. Me va a llevar’. Comencé a orar: ‘Por favor, Padre, protégeme’. Y, entonces, de la nada apareció este camión, andando por el medio del agua. El agua llegaba más arriba de las ruedas del camión. El conductor dijo: ‘Vamos a ayudarte’. Me agarraron y me subieron al camión, y me llevaron a lo de mi hermana, que venía corriendo hacia nosotros”.

Agradecida y bendecida

Al día siguiente, Sulema volvió a su casa, solo para descubrir que sus muebles, armarios, pisos, electrodomésticos, paredes —todo— se había arruinado. No sabía adónde ni a quién acudir. Entonces, se enteró de Samaritan’s Purse.

Sulema fue bendecida por el trabajo, la oración y el aliento de nuestros equipos.

Sulema fue bendecida por el trabajo, la oración y el aliento de nuestros equipos.

“Me maravilla que haya personas que hayan puesto su vida en pausa para ayudarme”, dijo Sulema. “Yo no estaría donde estoy ahora sin ellos. Estoy muy agradecida y soy bendecida”.

Desde la protección de Dios durante la peligrosa inundación, hasta el día que entró en su casa restaurada, el recorrido de Sulema desde la tormenta de julio ha profundizado su fe.

“Ahora sé que nunca estoy sola. Dios está conmigo, pase lo que pase”.

Samaritan’s Purse continúa sirviendo a muchos de los afectados por la tormenta de San Ángelo. Estamos construyendo más de dos docenas de casas, proveyendo casas rodantes a una docena de familias, y haciendo reparaciones a decenas de viviendas dañadas por la inundación. Por favor, sigue orando por los habitantes de la región afectada por la inundación, mientras recuperan lo que les queda de su vida, y por nuestros equipos que están sirviendo en el nombre de Jesús.

APOYO
U.S. Disaster Relief & Rebuild Tu donación para U.S. Disaster Relief & Rebuild nos equipa para responder a los desastres naturales que ocurren a lo largo de nuestro país. Samaritan's Purse moviliza y capacita a miles de voluntarios para brindar ayuda de emergencia a las víctimas de inundaciones, tornados, incendios forestales y huracanes. Dondequiera que vayamos, llevamos consuelo y la esperanza del Evangelio de Jesucristo. Tras las grandes tormentas, solemos quedarnos para reconstruir casas para las personas que no tienen dónde recurrir para pedir ayuda.

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