Dios está usando las unidades médicas móviles de Samaritan’s Purse en Ucrania para acercar tratamiento y sanidad en lugares donde los profesionales de la salud son escasos
Aunque alguna vez estuvo al borde de la muerte, hoy Maria* está de pie y camina. Su compatriota Oleksandr* solía tener complicaciones debido a su hipertensión arterial, además de su discapacidad, pero ahora su salud y su esperanza se han renovado. Para ambos ucranianos, los cambios llegaron luego de ser visitados por profesionales médicos de Samaritan’s Purse dedicados a servir cerca del frente, donde la atención médica es escasa.
Desde 2024, nuestras dos unidades médicas móviles —cada una formada por dos médicos generalistas, tres enfermeras, un psicólogo y un capellán, además de un cardiólogo itinerante y un endocrinólogo— han tratado a más de 4400 pacientes mediante la atención ambulatoria.
Maria (66 años) tuvo problemas de salud durante años. Vivía sola tras haberse jubilado de la enseñanza en jardines de infantes y de trabajar en la industria láctea, pero, en septiembre de 2024, desarrolló una inflamación persistente y una dificultad respiratoria grave que le dificultaba moverse.
En la aldea de Maria no había ningún tipo de atención médica disponible. El centro médico más cercano quedaba a más de seis millas (9 kilómetros) de distancia, y solo podía llegar allí en autobús, un día a la semana y por una carretera rota. La farmacia más cercana estaba aún más lejos.

Una enfermera de una de nuestras unidades médicas móviles revisa los pulmones de Maria luego de que ella padeciera una neumonía bilateral
Después de que la transportaran en ambulancia a un hospital lejano, donde le diagnosticaron insuficiencia cardíaca, Maria fue tratada brevemente antes de que la enviaran a su casa para recuperarse. Luego, en abril de 2025 desarrolló una neumonía y debió volver a ser hospitalizada. Cuando regresó a su casa, después de ese episodio, no pudo volver a caminar y pasaba sus días en cama.
“Realmente pensé que era hora de prepararme para morir”, dijo Maria.
Las visitas afectuosas rejuvenecen a una mujer enferma
Al saber de nuestros servicios gratuitos, Maria recibió con alegría en su casa a un médico de cabecera y una enfermera de la unidad médica móvil de Samaritan’s Purse.
“Ellos me escucharon, me examinaron, me hicieron preguntas, me indicaron un tratamiento y me dieron los medicamentos que yo necesitaba para un mes”, dijo Maria.
Cuando el equipo médico regresó cuatro semanas después, el doctor la felicitó por tomar sus medicamentos de forma constante y continuar con su plan de tratamiento. En ese corto período, Maria ya había empezado a pararse y caminar. ¡Su progreso era lento pero perceptible!

Maria cree que los medicamentos que le prescribieron en la unidad médica móvil fueron decisivos para ayudarla a volver a caminar
La unidad médica móvil regresó a la aldea de Maria al cabo de un mes para atender a los pacientes en el puesto local de primeros auxilios. En esa ocasión, Maria no requirió una visita domiciliaria, sino que ella asistió a su turno en el emplazamiento de la comunidad.
“El tratamiento me ayudó”, afirmó Maria. “He recuperado un poco de fuerza, e incluso logré hacer un pequeño arreglo en mi vestíbulo”. ¡Para alguien que pensó que se iba a morir, poder completar el proyecto fue como un milagro!
Maria reconoce el apoyo de la unidad médica móvil como esencial en su recuperación. Los médicos fueron amables y atentos, y le dieron indicaciones claras sobre cómo tomar los medicamentos, a la vez que le dieron las recetas correspondientes. Maria agradeció especialmente esta asistencia porque, sin ella, el costo de sus medicamentos habituales estaría fuera de su alcance para su baja pensión.
Maria tiene “solo palabras de agradecimiento” para la unidad médica móvil, a la cual sigue visitando cuando vienen a su zona con frecuencia. Ellos se complacen de verla y continúan animándola con las Buenas Nuevas de Jesucristo.
Maria ha superado sus problemas de salud confiando en el Dios Todopoderoso, a quien le da la máxima alabanza. Ella está orando por la salvación de su hijo. Por favor, ora por ella y por su hijo.
Un hombre minusválido da gracias a Dios por enviarnos
Oleksandr (51 años) depende de su fe en Jesucristo para sobrevivir. Él comenzó a ir a la iglesia en 2001, y también a orar y leer la Biblia. Eso lo llevó a aceptar a Jesucristo como Señor de su vida, decisión que recomienda que todos tomen.
Durante las dos décadas siguientes, su trabajo en operaciones ferroviarias lo llevó a distintas ciudades. Se casó con Viktoriia* y tuvieron dos hijos, pero todo cambió en 2020, cuando a sus 44 años, Oleksandr tuvo un accidente cerebrovascular grave que le paralizó su lado izquierdo. Al quedar minusválido repentinamente, fue obligado a dejar su trabajo.

Hace seis años, Oleksandr sufrió un accidente cerebrovascular grave que lo dejó paralizado del lado izquierdo
Su enfermedad se convirtió en una prueba difícil, pero también lo llevó a tener una comprensión más profunda de la vida y lo acercó más a Dios.
Cuando el conflicto estalló en 2022, Oleksandr y su familia se quedaron en su casa cerca de la línea del frente, pese a que viajar para recibir atención médica se había convertido en una dificultad importante. Cuando a través de un chat grupal se enteró de que estaba yendo una unidad médica móvil de Samaritan’s Purse a su aldea, decidió pedir ayuda.
“Los médicos me trataron muy bien, con mucho profesionalismo”, dijo Oleksandr. “Me hicieron muchas preguntas sobre mi salud. Solo tengo cosas positivas para decir de ellos. Le doy gracias a Dios por ustedes”.

“Solo tengo cosas positivas para decir de ellos. Le doy gracias a Dios por ustedes”, dijo Oleksandr acerca de la atención de la unidad médica móvil
La unidad médica móvil le proveyó medicamentos a Oleksandr, cosa que fue un alivio para la importante carga económica que tiene su familia. Además, el cardiólogo cambió su medicación para la presión arterial y, gracias a su decisión, su enfermedad se estabilizó y mejoró. Las charlas con el psicólogo de Samaritan’s Purse también lo ayudaron a sobrellevar el estrés y, desde entonces, les recomienda la unidad médica móvil a sus vecinos.

Oleksandr visita la unidad médica móvil
“Le agradezco a Dios porque Él me ayuda a través de ustedes”, dijo Oleksandr. No solo está agradecido por la asistencia médica de Samaritan’s Purse, sino por el cuidado emocional y espiritual que van acompañados.

Como seguidor comprometido de Jesucristo, Oleksandr está agradecido por recibir cuidados de otros cristianos y valora que el equipo médico móvil le obsequiara una Biblia en ucraniano.
Por favor, ora por el ministerio permanente de las unidades médicas móviles de Samaritan’s Purse en Ucrania. Ora para que cada consulta oriente a las personas hacia la esperanza eterna de Jesucristo, y que tanto los médicos como los pacientes sean protegidos mientras recorren los peligros diarios.
*Nombre cambiado por seguridad





