Dios usó el programa de discipulado La Gran Aventura para convertir a una ladrona y bravucona en una evangelista.
Al vivir en un país impregnado de falsas religiones, la fe de Phirun en Jesucristo es puesta a prueba. Pero la adolescente no deja que eso le impida disfrutar plenamente de su gozo. No hace mucho tiempo —cuando no tenía a Dios en su vida—, mentía, robaba y agredía constantemente a otros. El cambio en su vida comenzó cuando asistió a las clases de La Gran Aventura: el programa de discipulado de Samaritan’s Purse para los niños que reciben las cajas de regalos.
Phirun se enteró del curso de discipulado de 12 lecciones por medio de su tía, quien asiste a la iglesia donde se reúnen las clases. Como quería saber más sobre Jesús, Phriun comenzó a concurrir a las clases por curiosidad.
“Fue una gran alegría poder aprender sobre el Señor y, en mi vida diaria, poder alabarlo”, dijo Phirun. “Me sorprendo a mí misma cantando canciones de adoración y, cuando me cuesta dormir, siento más paz ahora que antes. Especialmente cuando miro al cielo, siento como si realmente pudiera ver a Dios y Su hermosura”.
Este último año ha sido un tiempo de una gran transformación. La chica que entró caminando al salón de clases no es la misma que hoy adora a Jesús con gozo. Cuanto más conoce al Señor, menos quiere saber de las cosas de este mundo, y dice que ya no encuentra alegría en las cosas que no se basan en la verdad.

Phirun (de rojo) alaba a Dios durante una de las clases por salvarla de una vida de robos y hostigamiento para caminar fielmente con Él.
“Antes de La Gran Aventura , yo era una persona mala. Robaba, mentía y, de hecho, daba vueltas, agredía y lastimaba muy mal a la gente”, relató Phirun. “Desde que vine aquí y aprendí de Dios, mi corazón ha cambiado, así como mi manera de tratar a las personas y de responderles. Veo que mi vida ha cambiado para mejor, y quiero ser una mejor persona. Quiero seguir a Dios”.
Contar las Buenas Nuevas a otros
Uno de los elementos clave de La Gran Aventura es aprender a compartir el Evangelio. Las lecciones inspiraron e incentivaron a Phirun a proclamar a Jesús con valentía ante su familia y sus amigos.
“Especialmente con todos los altares que tenemos, sé que hay una presencia demoníaca en ellos, y sé que eso ha producido un efecto malo. Por eso, mi oración es que mi comunidad y mi familia puedan creer en Jesús lo antes posible, y que conozcan al Dios verdadero aquí, en este país”, dijo Phirun.

Phirun oró para recibir a Jesucristo como su Señor y Salvador durante La Gran Aventura.
En la actualidad, celebra reunirse cada semana con los creyentes en los servicios de la iglesia.
“Disfruto mucho del domingo, porque es el día que siento que Dios nos ha dado para que podamos venir a adorarlo, honrarlo y estar en Su presencia”, dijo Phirun. “Y me siento muy agradecida porque hubo épocas en las que no se me permitía venir. Por eso, estoy muy agradecida ahora que puedo estar aquí”.
La historia bíblica preferida de Phirun es la alimentación de los cinco mil, porque muestra cómo el Señor tiene compasión de la gente.
“Cuando ya se hizo tarde, se le acercaron sus discípulos y dijeron: ‘Este es un lugar apartado y ya es muy tarde. Despide a la gente, para que vayan a los campos y pueblos cercanos y se compren algo de comer’. ‘Denles ustedes mismos de comer’, contestó Jesús. … Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados y se los dio a los discípulos para que se los repartieran a la gente. Comieron hasta quedar satisfechos” (Marcos 6).
En las aldeas remotas de Camboya, donde escasean el dinero, la comida, los recursos y la infraestructura, Phirun se presenta a los pies de Jesús, donde no será rechazada, sino alimentada y se irá con abundancia, como la multitud con las 12 canastas de sobras.

Decenas de millones de niños de todo el mundo han participado de este programa de discipulado de 12 lecciones para quienes reciben las cajas de regalos de Operation Christmas Child.
“Jesús es mi Señor y mi Salvador, el que siempre está conmigo”, dijo Phirun. “Permíteme traerte la Biblia y ayudar a compartirla contigo para que puedas experimentarla por ti mismo”.
Por favor, ora para que los millones de participantes de La Gran Aventura en todo el mundo lleguen a la fe salvadora en el Señor Jesucristo y compartan valientemente su fe con sus amigos, su familia y su comunidad.
¡Puedes discipular a una niña como Phirun a través de La Gran Aventura! Una donación de solo $6 provee un cuaderno de ejercicios para el alumno, un certificado de graduación y una Biblia en el propio idioma del niño.

Ora para que los millones de graduados de La Gran Aventura en todo el mundo sigan con ahínco a Cristo todos los días de sus vidas.
*Nombre cambiado por seguridad






