Las cajas de regalos de Operation Christmas Child y el programa de discipulado de Samaritan’s Purse están abriendo puertas en el país de África Occidental, tanto entre las comunidades de personas que oyen como de personas sordas.
La alegría interrumpió la vida en Owendo un viernes por la tarde.
Una iglesia de ese vecindario organizó un evento de evangelismo de Operation Christmas Child para los niños de la comunidad. A través de las canciones, los juegos y la interacción con cada niño, la iglesia sentó las bases para lo extraordinario.
“Muy pronto, lo que iba a ser una simple reunión se transformó en un ambiente animado”, contó el pastor Kiendo, el coordinador de Operation Christmas Child para la movilización de la iglesia en el país de Gabón. “Uno solo tenía que mirar las caras: sus sonrisas eran amplias y desinhibidas; sus ojos, brillantes y llenos de asombro”.

Un niño presente en el evento de evangelismo de Owendo parece no poder sonreír lo suficiente para expresar su alegría por la caja de regalos que recibió.
Mientras los niños y las niñas de Libreville, la capital de Gabón, disfrutaban del evento organizado para ellos, de pronto se sintieron en libertad para reír, para recibir y para creer.

Niños en Gabón escuchan atentamente mientras los miembros de la iglesia les explican el Evangelio, usando los materiales de Samaritan’s Purse.
“Cuando les proclamaron el Evangelio, no fue un momento estático. Fue una continuación”, dijo el pastor Kiendo. “Fue como si sus corazones —ya abiertos por la alegría— estuvieran preparados para recibir una verdad superior”.

El Mejor Regalo , el cuadernillo evangelístico iba con la caja de regalos, para que los niños y las niñas puedan leer la historia de las Buenas Nuevas de Jesucristo una y otra vez.
Cuando les hicieron la invitación para recibir a Jesucristo, muchos respondieron con entusiasmo a Su Evangelio. El Espíritu se movía allí.
Al recibir su caja, cada niño pareció descubrir algo mucho más grande que el contenido. El mensaje del amor de Dios se volvió tangible para ellos cuando vieron las cajas de regalos rebosantes de juguetes, útiles escolares y otros artículos divertidos que nunca habrían imaginado. Los objetos exclusivos seleccionados solo para ellos por personas que empacan las cajas en todo el mundo les demostraron a los niños y a las niñas que ellos son importantes para el Señor del universo.

Un niño se alegró por la oportunidad de escuchar el Evangelio de Jesucristo en el evento de evangelismo realizado en Owendo.
“Ese viernes, la alegría no fue solo una idea; fue una realidad. ¡Una demostración! En esos rostros radiantes —en esas risas descontroladas y esos ojos rebosantes de vida— una verdad se volvió obvia: cuando Dios toca a un niño, la alegría no se esconde, se ve”, explicó el pastor Kiendo.

Esta pequeña es uno de los niños en necesidad, cuyas edades van de los 2 a los 14 años, a quien Samaritan’s Purse le entrega una caja de regalos para demostrar el amor de Dios de una manera concreta.
Las cajas de regalos alcanzan a las familias y ayudan a iniciar una iglesia
Una escena similar se desarrolló en la cercana Nzeng-Ayong, otra bulliciosa comunidad de la capital.
Pero cuando los niños y las niñas abrieron sus regalos, sus padres, que estaban mirando, no pudieron oír las reacciones emocionadas. Las madres y los padres son sordos, y solo pudieron observar a sus hijos mientras descubrían los artículos divertidos. Sin embargo, la alegría fue evidente, desde que abrieron las cajas de regalos hasta que escucharon las Buenas Nuevas de Jesucristo.

Niños y niñas disfrutan explorando qué hay dentro de las cajas de regalos de cada uno.
Estos padres quisieron que sus hijos siguieran creciendo. Por eso, decidieron abrir sus casas a las clases de La Gran Aventura. Sus hijos se reunieron regularmente donde viven y cursaron las 12 lecciones bíblicas cautivadoras y aptas para niños sobre cómo conocer a Jesús, crecer en Él y seguirlo toda la vida.

Los hijos de padres sordomudos se reúnen para una de las 12 lecciones bíblicas de La Gran Aventura , en Nzeng-Ayong.
“Aunque no escucharan las canciones ni entendieran cada una de las palabras, los padres vieron”, relató el pastor Kiendo. “Vieron a sus hijos transformados. Vieron la alegría. Vieron la paz. Y, así, una nueva puerta se abrió”.

Este muchachito es uno de los más de 730 000 niños de Gabón que han recibido una caja llena de regalos entregada en el nombre de Jesús. Más de 329 000 de estos niños y niñas también han participado de las 12 lecciones de discipulado a través de La Gran Aventura.
Una intérprete, hija de padres sordos de esta misma zona, comenzó a servir como un puente.
“Ahora, al final de cada lección de discipulado, se celebrarán servicios de adoración allí, en el mismo predio”, dijo el pastor Kiendo. “Y los padres participarán. El silencio ya no será un obstáculo”.
“Dios comenzó con los niños, para alcanzar a las familias… y ha nacido una iglesia”.
Por favor, ora por los eventos de evangelismo de Operation Christmas Child que se realizan en más de 100 países. Pide que el nuevo cuerpo de creyentes de Nzeng-Ayong siga creciendo en el conocimiento de Jesucristo y compartiendo Su esperanza eterna con las personas que los rodean.






