Noticias de Franklin Graham| Septiembre
Los venezolanos reciben ayuda y esperanza
Querido amigo:
El centro-norte de Venezuela todavía sufre a causa del doble terremoto que mató a más de 6000 personas. Edificio tras edificio han quedado reducidos a escombros y polvo. Dondequiera que uno mira, hay muerte y devastación. Con las estructuras que aún siguen en pie y son peligrosas para rentar, las personas no tienen dónde ir y tratan de sobrevivir en las carpas que instalaron en las calles y en los campamentos.
Recientemente viajé a la nación caribeña para ver la destrucción con mis propios ojos y dar ánimo a nuestro equipo de Samaritan's Purse que está en el lugar. Ellos están haciendo un trabajo increíble, ayudando a tantas personas vulnerables como pueden a través de nuestro Hospital Móvil de Emergencias, proyectos hídricos, la distribución de suministros de socorro y muchas carpas familiares, entre tantas otras cosas… todo en el nombre de Jesús.
Los profesionales médicos que sirven en nuestro hospital móvil en la ciudad costera de La Guaira, cerca del epicentro de los temblores, trabajan día y noche para tratar a las personas con necesidades urgentes. Mientras escribo esto, ya han atendido a más de 6000 pacientes y han llevado a cabo más de 300 cirugías, muchas de ellas para reparar los huesos fracturados durante los terremotos. Como los hospitales de la zona están arrasados o gravemente dañados, nos hemos convertido en el principal proveedor de atención médica de la región. Ahora estamos recibiendo principalmente a pacientes con problemas graves debido a enfermedades crónicas y a lesiones que ya estaban en curso antes del desastre.
Aunque Venezuela tiene una de las reservas de petróleo más grandes del mundo, las políticas socialistas de los gobiernos de dictadores como Chávez y Maduro han arruinado a grandes segmentos de la economía. El sistema médico ya tenía dificultades antes de los terremotos, por lo cual planeamos mantener nuestro hospital en funcionamiento durante los próximos meses, porque la necesidad es muy grande.
Lo más importante: nuestro Hospital Móvil de Emergencias nos da la oportunidad de orar con los pacientes y de compartir el Evangelio del Señor Jesucristo. Queremos que el pueblo de Venezuela sepa que Dios los ama y que no les ha dado la espalda.
EN EL LUGAR: Como creyentes confiamos en Dios; no confiamos en nosotros mismos ni en nuestro propio entendimiento. Esta semana, Franklin Graham acompaña a su nuera en el estudio para compartir las novedades de todo el ministerio y cómo se mantiene firme dirigendo a Samaritan’s Purse. En un mundo donde es fácil atascarse en las tribulaciones y la incertidumbre, tenemos que enfocarnos en lo eterno, dependiendo por completo de la fuerza y la dirección que nos da el Señor.
Luego de esta tragedia, uno encuentra desolación en todas partes. Muchos corazones buscan esperanzas y están abiertos a las Buenas Nuevas. Las personas están muy dispuestas a escuchar sobre la salvación que solo se halla en Jesucristo.
Uno de nuestros doctores compartió la historia de un hombre discapacitado que perdió a su madre —su única cuidadora— en el terremoto. Llegó a nuestro hospital para que le drenaran un absceso que tenía en la pierna, la cual le habían amputado parcialmente años atrás. Estaba en un momento sumamente difícil, de duelo por su madre y preocupado por su futuro. Los capellanes le compartieron el Evangelio, él se arrepintió de sus pecados y puso su fe en Cristo. Vino a nosotros sin esperanza, y se fue con esperanza en la eternidad.
Además del ministerio médico, nuestro equipo de respuesta para asistencia ante desastres trabaja juntamente con las iglesias locales asociadas a nosotros para distribuir toneladas de suministros de primera necesidad y miles de comidas calientes. También hemos establecido puntos de agua para suministrar muchos galones de agua potable.
Hemos entregado carpas familiares reforzadas y pronto ofreceremos kits de materiales para refugios, que las familias podrán usar a largo plazo, incluso durante años. Hemos enviado y están en camino hacia allá cargamentos de madera tratada a presión, así como techos de metal.
Tuve la bendición de conocer a varios socios de las iglesias locales con los que estamos trabajando, incluyendo al pastor Eusebio. Su vivienda familiar y el edificio de su iglesia quedaron destruidos por los terremotos. Tres familias de su congregación perdieron a sus seres queridos en el desastre. No obstante, este líder fiel continúa sirviendo a su rebaño y a sus vecinos en el nombre de Jesús.
En este tiempo, su iglesia se reúne en una carpa que le proveyó Samaritan's Purse, y están viniendo más personas que nunca los domingos. La iglesia actúa como uno de nuestros puntos de abastecimiento de agua y sirve comidas calientes a su comunidad, tal como lo hacían antes del desastre.
“El trabajo que tenemos es el de ganar almas para Cristo”, me dijo el pastor Eusebio. “Es por eso que la obra continúa”. Cuando terminamos de hablar, oré por él, por su esposa y por toda su familia.
También conocí al pastor Manuel, quien está de luto por la muerte de un sobrino y, además, ha perdido su casa. Él ha sido fundamental para ayudarnos a hacer contactos con la comunidad. “Samaritan's Purse fue el primero en llegar con carpas y lonas”, me dijo. “Todos estamos agradecidos por la ayuda que ustedes trajeron. Hay una clara diferencia entre el antes y el después”.
Por favor, ore por el pueblo de Venezuela, por la reconstrucción que llevará años y por nuestro ministerio. Ore por los pastores y las iglesias locales, pidiendo que continúen sirviendo con fidelidad en el nombre de Jesús, a pesar de lo mucho que están sufriendo. “Pero fiel es el Señor, que os afirmará y guardará del mal” (2 Tesalonicenses 3:3).
Continuamos combatiendo el ébola
En República Democrática del Congo, Samaritan's Purse continúa cuidando a quienes están enfermos y sufren a causa del mortal virus del Ébola. Estamos operando dos centros de tratamiento del ébola y hemos atendido a más de 600 pacientes hasta la fecha. Muchos de ellos se han recuperado y fueron dados de alta, pero el centro de tratamiento en Bunia está lleno y estamos añadiendo más camas. Además, nuestro personal sigue brindando educación pública y capacitación para ayudar a limitar la propagación. Hemos instalado más de 200 estaciones para el lavado de manos en las comunidades y emitimos anuncios educativos por radio.
La actual tasa de mortalidad es del 45 %, y el virus sigue propagándose. Los equipos que luchan contra el ébola en las primeras filas son verdaderos héroes. Lamentablemente, todos los días nuestros médicos y enfermeras ven a pacientes, jóvenes y ancianos, que caen ante la enfermedad, pero siguen trabajando en la fuerza del Señor para ayudar a salvar cada vida que puedan. Por favor, levántelos en oración mientras están sirviendo.
Gracias por su apoyo generoso. Que Dios lo bendiga.
Cordialmente,
Franklin Graham
Formas de Ayudar
Oración
Ore por nuestra labor en Venezuela y por la recuperación a largo plazo que esta nación tiene por delante. Esto tardará años. Pídale a Dios que ponga fin de una vez por todas al brote del ébola. Ore por nuestro trabajo en todas las naciones y en Estados Unidos.
- Ayuda para Venezuela
- Samaritan's Purse está trabajando para ayudar al pueblo sufriente de Venezuela, luego de ser golpeada por dos grandes terremotos. Estamos operando un Hospital Móvil de Emergencias, entregando refugios y suministrando agua potable, entre otras formas de ayuda. Mientras ministramos, guiamos a hombres y mujeres hacia la esperanza eterna que solo se encuentra en Jesucristo.
- Respuesta al ébola
- Ayuda para que Samaritan's Purse pueda responder al brote mortal del ébola en la República Democrática del Congo. Estamos operando dos centros de tratamiento del ébola en la región más afectada, haciendo frente a las necesidades de agua, salubridad e higiene, y compartiendo el Evangelio de Jesucristo.
- Donde más se necesita
- Samaritan’s Purse trabaja en el nombre de Jesús para ayudar a las víctimas de desastres, enfermedades, pobreza, hambre y guerra. Tu donación “donde más se necesita” equipa a Samaritan’s Purse con los recursos —como personal, materiales, servicios de apoyo y más — para cumplir nuestra misión de ayuda y evangelismo.

