Nuevo hogar en Burnsville y vida nueva en Jesucristo

agosto 17, 2026 • United States

Michael y Willi perdieron todo durante el huracán Helene, pero recibieron mucho más a través de Jesucristo y Su pueblo.

Casi dos años después de que el huracán Helene causara estragos en el oeste de Carolina del Norte, Willi Baldwin se metió en el arroyo que había hecho desaparecer su hogar en septiembre de 2024.

Willi Baldwin fue bautizada en el arroyo que le había quitado su casa, donde ella y su esposo, Michael, habían vivido durante décadas.

Willi Baldwin fue bautizada en el arroyo que le había quitado su casa, donde ella y su esposo, Michael, habían vivido durante décadas.

El mismo riachuelo que le había dado paz durante años se la había quitado, pensaba ella, para siempre. Pero, en ese momento, mientras estaba de pie en la helada agua de montaña, el arroyo simbolizaba la paz verdadera que ninguna tormenta podía robarle.

Michael, su esposo, fue bautizado un domingo a la mañana, hace pocos meses. Willi decidió que el arroyo que amaba era un lugar significativo para hacer esta profesión de su nueva vida con Dios. En los últimos meses, ambos recibieron a Jesucristo en sus vidas.

Los miembros de su iglesia, junto con el personal y los voluntarios de Samaritan’s Purse, observaron desde la orilla del arroyo mientras el pastor de Willi la bautizaba. Cuando salió del agua de ese arroyo de Burnsville, se regocijó.

“Se ha producido una transformación enorme”, dijo Willi. “Cuando era joven e iba a la Iglesia Católica, solo se trataba de asistir a la iglesia. Ahora, tengo la sensación de que estoy caminando con Dios”.

A pocas decenas de pasos del mismo arroyo, la pareja acababa de celebrar el regreso a la tierra que tanto amaban.

La esperanza de un futuro

A través de Samaritan’s Purse, Dios les había provisto una casa móvil nueva, exactamente en el mismo lugar donde estaba su casa antes de la tormenta. No era la primera vez que Samaritan’s Purse los había ayudado.

Más temprano, el mismo día del bautismo de Willi, los Baldwin celebraron el regalo de un nuevo hogar provisto por Samaritan’s Purse.

Su hogar de 25 años había sido destruido mientras estaban fuera de la ciudad por la boda de su hija. Un vecino les envió un mensaje de texto. Todo había desaparecido.

“¿Desaparecido?”, se preguntaba Willi mientras regresaban a la ciudad de Burnsville, Carolina del Norte. “¿Qué significa ‘desaparecido’? ¿No queda nada?”.

Durante casi tres décadas, la casa móvil tipo “park model” de la pareja de jubilados se había convertido en un refugio tranquilo, enclavado cerca de un arroyo y rodeado por el bosque exuberante de las Black Mountains de Carolina del Norte.

Los aguaceros que se prologaron varios días durante el paso de Helene transformaron al apacible arroyo en un río embravecido que llegó a su punto más alto de 15 pies (cuatro metros y medio), y arrancó árboles de raíz y llenó las casas de desechos.

Cuando volvieron, la pareja caminó por la orilla y recogió las pertenencias que pudieron encontrar, entre ellas, utensilios de cocina y restos de las preciosas obras de arte de Willi. Las únicas otras posesiones que les quedaron fue lo que habían empacado en sus maletas para lo que pensaron sería un viaje de fin de semana lejos de casa.

“En la parte de atrás había un cobertizo, donde había una ducha al aire libre, una casa de huéspedes en un granero y una cochera. Todo ha desaparecido”, dijo Michael. “Aquello fue arrasado, hasta el puente que está al final del camino. La casa se desmoronó completamente”.

Los voluntarios de Samaritan’s Purse los ayudaron a limpiar la propiedad y a rescatar todo objeto personal que pudieron recuperar. La Biblia que Michael aún hoy tiene es la Biblia que los voluntarios de Samaritan’s Purse les habían regalado después de terminar el trabajo.

Además de escribir el registro diario y la Biblia llena de mensajes alentadores, los voluntarios también escribieron notas y versículos bíblicos en algunas piedras de la propiedad.

“Recibimos a un grupo de Samaritan’s Purse, vinieron unas 10 personas”, contó Michael. “Ellos nos regalaron una Biblia y la firmaron. Es la Biblia que empecé a llevar a la iglesia”.

Sin hogar a causa de la tormenta, los Baldwin fueron invitados por unos amigos cercanos, Sam y Debbie, a quedarse en su cabaña. Fue gracias a estos amigos que ellos empezaron a ir a la Iglesia Brookstone y comenzaron a aprender más de Jesús y de Su gran amor por ellos.

A través de sus vecinos, sus nuevos amigos de la iglesia, los servicios de los domingos a la mañana y muchos partidos de pickleball con el mismo grupo, que Michael como exentrenador de tenis disfrutaba especialmente, comenzaron a entender de una forma más profunda el Evangelio y la comunidad cristiana. También tuvieron un gran impacto en ellos el personal y los voluntarios de Samaritan’s Purse y los muchos meses que los equipos estuvieron sirviendo en la zona y en su casa.

Durante los muchos meses de espera Dios había abierto el corazón de los Baldwin, y ellos tomaron la decisión de recibir a Jesucristo como su Señor y Salvador.

“El Espíritu Santo ha llenado mi cuerpo”, dijo Willi. “Me siento como una persona más blanda, más amable, cariñosa y flexible hacia los demás”.

Entonces, a comienzos de este año recibieron una buena noticia de Samaritan’s Purse. Volver a vivir junto a ese arroyo tan querido no era tan imposible como ellos pensaban. Habían estado buscando un terreno nuevo, porque creían que su ensenada en el bosque había quedado irreparable.

“Vimos muchísimas propiedades diferentes, pero realmente ninguna nos llegó al corazón como esta”, dijo Willi, contemplando el arroyo caudaloso y los árboles de los alrededores. “Y cuando Samaritan’s Purse dijo que ellos podían emparejar la tierra, la alegría nos abrumó”.

Más que una casa terrenal

Los voluntarios de Samaritan’s Purse han sido una fuerza arrolladora de esperanza en las colinas devastadas por Helene, al oeste de Carolina del Norte y en otros lugares, cuando decenas de miles de personas llegaron para sumarse a nuestra respuesta en el sur de los Apalaches.

Amigos, miembros de la iglesia y el personal y los voluntarios de Samaritan’s Purse se reunieron para celebrar el nuevo hogar de la pareja y el nuevo camino que emprenderán con Jesucristo.

Durante semanas, retiraron escombros, limpiaron casas llenas de barro y colocaron lonas en los techos, mientras compartían la esperanza de Jesucristo con los propietarios abatidos por el duelo y las pérdidas, en comunidades cuyo futuro de repente se volvió incierto. Nuestras tareas de ayuda humanitaria han continuado a través del programa de reconstrucción en curso, que facilita a los habitantes la construcción de viviendas, casas móviles y casas rodantes.

En la propiedad de los Baldwin, nuestros equipos prepararon el terreno con cargamentos de grava y nivelación para darle a la casa los cimientos adecuados y la distancia necesaria al arroyo. También nos aseguramos de que fuera plenamente funcional, lo cual incluyó la instalación de un sistema de purificación del agua que les permitió extraer agua potable del arroyo. Luego, la flamante casa rodante fue asentada exactamente donde había estado la vieja. Les entregamos las llaves durante una ceremonia especial de dedicación que celebramos el martes 11 de agosto.

“Para Michael y Willi, estuvimos aquí desde el comienzo hasta el final”, dijo Isaac Watson, un empleado de U.S. Rebuilds de Samaritan’s Purse U.S., durante la dedicación del hogar junto al arroyo. “Queremos que las personas se sientan mejor tras los desastres, pero, en realidad, todo se reduce a compartir el Evangelio para que puedan tener una morada eterna, no solo una casa terrenal”.

Antes de reunirse con los asistentes para orar alrededor de la casa, Michael expresó su gratitud por los equipos que fueron parte del proceso que vivieron desde la tormenta.

“Es increíble. Estos voluntarios vienen de todas partes. Nueva Jersey, Delaware, Idaho, Texas, Kentucky”, dijo, animado por el hecho de que hubieran viajado desde tan lejos para ayudar. “Ahora, mi único propósito es realmente tratar de vivir y amar como lo hizo Jesús”.

“El que afirma que permanece en Él debe vivir como Él vivió” (1 Juan 2:6).

Por favor, ora por nuestros equipos que continúan ayudando a las familias del oeste de Carolina del Norte para que regresen a casa, y para que más personas lleguen a conocer a Jesús como su Señor y Salvador.

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